ACTITUD Y ÉTICA, MÁS QUE FORMACIÓN

En el mundo global y competitivo los profesionales luchamos muchas veces por atesorar títulos y formación creyendo que es el “AS” para que alcancemos el éxito.

No se si es la experiencia, no se si son los años, no se si tal vez es que ahora he aprendido a tener una visión en perspectiva pero cada vez me doy cuenta que son más los valores y atributos que tienen las personas lo que hacen que logren el éxito o más bien que destaquen, que se conviertan en profesionales únicos, en compañeros “imprescindibles”.

A medida que trabajamos con personas de otras culturas nos damos cuenta de lo importante que es la flexiblidad y la actitud y ya no digamos la iniciativa.

¿De qué sirve tener años de formación, títulos universitarios, maestrías “cum laude” si no tenemos algo tan valioso como responsabilidad, iniciativa o actitud?. Actitud positiva, frente a los retos, actitud de conciliación, actitud de querer avanzar,… En los Seminarios que imparto sombre “marca personal”, me gusta plasmar unas frases que bien describe Víctor Küppers en su libro “El Efecto Actitud“, una de mis lecturas recomendadas.

“Siembras un pensamiento y cosechas   una acción

Cosechas una acción y siembras un hábito

Siembras un hábito y cosechas un carácter

Siembras un carácter y cosechas un destino,….”

En estas 4 líneas queda plasmado como se logra una forma de ser y actuar. No podemos fingir una actitud o un carácter, pero si podemos moldearla.

Esta semana además en las entrevistas de “La Contra” de La Vanguardia, que son la primera lectura del día, me gustaron las declaraciones de Victoria Camps, dónde nos habla del valor de la ética, no como un código cerrado de conducta si no como una sensibilidad. Victoria define la ética como: “Como el intento de conseguir que las personas convivan de una forma amable, pacífica y sin destruirse unos a otros”.

Mi madre me decía de pequeña que la libertad de uno termina cuando empieza la del otro, y pienso que puede aplicarse en cierta medida a la Ética, ya que dejamos de ser éticos cuando “pisamos” al otro. Esta entrevista ha sido un punto de reflexión en unos tiempos en que la corrupción es el sustantivo más utilizado, en el que “todo vale” o “el fin justifica los medios“.

¿Dónde está la ética en los negocios? ¿Dónde está la ética en las relaciones? Y siguiendo con los dichos, como decía mi abuela aragonesa, “No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti”

Quisiera aplicar estos comentarios al mundo laboral, porque a veces no se necesita tanta formación o “Titulitis” sólo se necesita, ética, iniciativa y actitud para hacer la vida mucho más sencilla y fácil a los demás.

Os comparto estas palabras y la entrevista con el ánimo de que en nuestras próximas acciones apliquemos estas sencillas reglas de convivencia. Hasta pronto!!


REFLEXIONES